
Se pudieron ver algunos saltos espectaculares en el Txipiron Festibal . /IKER MARTÍNEZ- F. DE LA HERA
El 'Txipiron Surf Festibal' llevó a la Kai Zaharra de Hondarribia un espectáculo de acrobacias sobre ruedas.
JOANA OCHOTECO
GALERÍA DE IMÁGENES DE LA TXIPIRON CUP ´07
La Kai Zaharra de Hondarribia acogió ayer la primera edición del Txipiron Surf Festibal, un evento resultado de la fusión entre la Txipiron Cup y el Surfilm Festibal. Lo primero consiste en deslizarse por una rampa sobre un skate o una bicleta, para efectuar el salto más espectacular posible antes de caer al agua. Por otra parte, el Surfilm Festibal consiste en la proyección de fotografías y películas que giran en torno al surf.
Tradicionalmente, ambos eventos han solido celebrarse separados, pero en esta ocasión, y gracias a la colaboración conjunta entre Uhingain Surf Elkartea, Iriedaly, Abanta y Surfari Surfilm Festibal, el Txipiron Surf Festibal fue todo un éxito que reunió no sólo saltos arriesgados y películas, sino una jornada llena de actividades que atrajo numeroso público. «Cada uno vendrá por algo», comentó Rafa Martínez, de la organicación. «Por la espectacularidad, la música, el surf... Queríamos ofrecer una suma de atractivos, ofertar todo un día de actividades». Y sin duda, lo consigueron. El programa previsto, que también incluía conciertos y la actuación de Dj's, se prolongó hasta cerca de las dos de la madrugada.
Los momentos más espectaculares se vivieron durante la celebración de la Txipiron Cup. Cerca de cuarenta participantes ofrecieron toda una exhibición de acrobacias montados sobre su skate o bicicleta. «La cosa es saltar y hacer un buen truco en el aire», explicó Rafa Martínez.
Uno a uno, los participantes fueron subiendo hasta la rampa, y ante la mirada de los espectadores que observaban desde el espigón, cada uno dio lo mejor de sí mismo: volteretas en el aire, giros imposibles, saltos espectaculares, y todo en apenas un par de segundos. Tres jueces valoraban las acrobacias de los jóvenes. «Se tienen en cuenta muchos factores a la hora de juzgar: la espectacularidad del truco, el estilo, la técnica, la recepción...».
«Cuando estás arriba, sientes un 'subidón'», contaba Alberto, uno de los participantes. «Desde abajo la rampa parece enorme, pero no es para tanto», aseguraba. Otro de los jóvenes, Iván, instantes después de saltar al agua, explicaba que «no lo piensas. Bajas por la rampa, y punto».
Pero finalmente, sólo uno de los jóvenes recibió el reconocimiento al truco más espectacular, Aitzol Iraola que saltó con su skate siendo en opinión del jurado, le que fectuó la mejor pirueta.