
El Seahorse es uno de los escasos pinisis de lujo, dedicados a la actividad turística, que navegan en las aguas paradisíacas de Indonesia.
Un donostiarra explota en Indonesia un barco para el turismo construido según las técnicas tradicionales de una etnia local
El Seahorse es uno de los escasos pinisis de lujo, dedicados a la actividad turística, que navegan en las aguas paradisíacas de Indonesia, país que, por su naturaleza de archipiélago y su situación geográfica, es un marco perfecto para la actividad de los cruceros. De entre todos los barcos dedicados a este sector en Indonesia, se encuentra esta embarcación tan especial. Se trata de uno de los más espectaculares por su belleza y es el fruto de una aventura emprendida hace siete años por dos vascos, Txus Reiriz, un vizcaino de Lekeitio, y el donostiarra Enrique Laborde. Ambos, con la tabla de surf a cuestas, siguiendo la ruta de los mejores spots del mundo, viajaron al otro lado del planeta con el objetivo de surfear las famosas olas del archipiélago. Lo que ninguno de los dos podía sospechar es que aquel viaje iba a marcar sus vidas. Ya en su primera noche en Bira, durante una fiesta en el puerto, cayeron bajo el influjo de estos barcos, inspirados en los juncos chinos y las goletas portuguesas del siglo XVI.
Lo que Laborde y Reiriz sintieron hacia el pinisi fue como un amor a primera vista. «Aquella fiesta nos cambió la vida», asegura Laborde. También sintieron ambos un flechazo por el país hasta el punto de que seis meses después iniciaban la construcción de su barco en un carpintero de ribera de Sulawesi, una isla de las 14.000 que componen Indonesia. «El lugar del astillero es especial, muy apartado y primitivo, un lugar que no frecuentan los occidentales». Reiriz y Laborde siguieron in situ la construcción del barco, con constantes idas y venidas al País Vasco. «En casa acogieron la idea con sorpresa y según avanzaba la construcción la situación se hacía más difícil. Teníamos la cabeza en dos sitios a la vez», reconoce Laborde.
El primer crucero comercial del Seahorse fue a comienzos de 2006 y hasta el momento, su empresa, Indocruises.com, que organiza charters en la zona comprendida entre Bali e Irian Jaya
(oeste de Papua), ha realizado cuarenta cruceros a bordo.
A vela y a motor
El Seahorse es una goleta indonesia -que allí se conoce como pinisi- de configuración tradicional pero incluye el equipamiento y la tecnología más avanzados. Tiene 33 metros de eslora por 7,5 de manga y desplaza 200 toneladas. Desarrolla una velocidad de entre ocho y diez nudos a motor, y también navega a vela. Es un dos palos y su arboladura se compone de tres foques, mayor, génova y dos cangrejas. El barco está construido en un 75% con iron wood (madera de hierro) una especie local que se utiliza para la estructura y el forro; el resto es teca, empleada en las cubiertas y la madera vista, y bankerai, que se utiliza para los suelos de los camarotes. El Seahorse, que carece de quilla, es un barco ideal para los amantes de la navegación a vela placentera y sin prisas.
Este pinisi admite un pasaje de 16 personas, atendidos por los once miembros de la tripulación, todos ellos indonesios. Cada uno de los seis camarotes inferiores dispone de aire acondicionado y baño. En el castillo de popa se encuentran tres suites, más grandes que los camarotes. Delante de éstas se halla la sala-bar-comedor, de 30 m2, en donde habitualmente se realizan las comidas, aunque también se pueden servir en la amplia mesa de la terraza-solarium, del mismo tamaño que el comedor.
Un contraste enorme
Sus características le convierten en la embarcación perfecta para navegar por los mares de las Molucas y de Banda. El confort de la vida a bordo pone la guinda a unas condiciones climatológicas paradisíacas, ya que Indonesia está atravesada por el Ecuador y tiene un clima tropical cálido. La temperatura del agua está entre los 25 y 32 grados centígrados.
«La vida a bordo es una maravilla. Este pinisi es un barco de lujo que navega por la zona más primitiva y salvaje del planeta, en cuanto a naturaleza se refiere», asegura Laborde. «El contraste es enorme, parece que vas en una nave espacial. En la ruta te cruzas con muy pocos barcos y la sensación de soledad es maravillosa». En esas condiciones, la práctica del surf y del buceo, o la mera navegación por parajes de ensueño, se convierten en una experiencia inolvidable.
En los chárter del Seahorse el contacto con la naturaleza en todas sus formas es constante. Laborde y Reiriz conocen bien la intensa unión entre el hombre, la tierra y el mar en esta zona del planeta y por eso su trabajo se desarrolla dentro de un «riguroso respeto a la naturaleza. Estamos dando a conocer un ecosistema único en el planeta y por lo tanto muy frágil».
Indocruises.com programa cruceros de siete a catorce días con diferentes opciones para cada viaje. En los cruceros de placer se navega costeando o entre islas, y se realizan visitas a las etnias locales, descubriendo un entorno natural único en el planeta con una biodiversidad asombrosa. El turismo en tierra cuenta una oferta específica para los parques y reservas naturales, con la posibilidad de realizar treking en volcanes, avistamiento de aves y otros animales en la selva tropical.
Los cruceros de buceo se llevan a cabo en algunas de las reservas naturales de coral más importantes del mundo, como Gunung, Komodo, Ruteng, Wakatobi, Halmahera -lugar de paso de Elcano-, Irian Jaya, el mar de Banda, Alor y Flores...). «En general, los turistas que van a bucear son expertos y quieren fotografiar especies muy concretas y específicas, pero la gente puede venir a iniciarse». El Seahorse está completamente equipado para el buceo y además se imparten clases a bordo: conociendo la teoría, en cuatro días se puede obtener la titulación básica de buceo.
Los cruceros dedicados al surf visitan las rompientes entre Timor y el este de Bali, pero existe la posibilidad de explorar nuevas zonas. Bali es, desde los años 50, una de las mecas del surf. Su costa sur está situada frente al Índico. Las borrascas que se forman alrededor del Polo Sur se desplazan miles de millas hacia el Norte hasta chocar con los arrecifes balinenses, que por su forma crean «olas perfectas» para la práctica del surf. «Hay que tener cierto nivel porque surfeas sobre coral y es peligroso», advierte Laborde.
Además, indocruises.com, ofrece la posibilidad de realizar cruceros a la carta, en los que el cliente propone el programa de su viaje.
Los datos
El barco: Es un pinisi -goleta indonesia- de 33 metros de eslora y 7,5 de manga. Puede navegar tanto a motor como a vela. Admite un pasaje de 16 personas y cuenta con once tripulantes.
Los cruceros: Indocruises.com oferta cuatro tipos: cruceros de placer, con navegación de costa o entre las islas y visitas a etnias locales y parques naturales; cruceros de buceo, en algunas de las reservas naturales de coral más impactantes del mundo: cruceros de surf, en una de las mecas mundiales de este deporte, y cruceros a la carta en los que el cliente elige su tipo de viaje.
El país: Indonesia está situada entre el continente asiático, Australia y los océanos Índico y Pacífico. Es el mayor archipiélago del mundo, formaddo por 13.677 islas, en su mayoría deshabitadas. Las más importantes son Java, Sumatra, Kalimantán (Borneo), Bali e Irian Jaya. Disfruta de un clima ecuatorial de tipo monzónico. La temperatura del agua oscila entre los 25 y los 32 grados centígrados. La diferencia horaria con España es de seis horas más. Su moneda es la rupia indonesia. Un euro equivale a 9,4 rupias indonesias.
Más información en www.indocruises.com