Aritz Aranburu, ayer en la playa de Zarautz tras regresar de Trestles. /D.APREA
La organización, de forma excepcional, le ha hecho un sitio en el cuadro. Aritz Aranburu llegó ayer a Zarautz tras un largo viaje al quedar eliminado en la cita de California.
Alvaro Vicente | 11-IX-08
Aritz Aranburu dio parafina a su tabla, se puso el traje de baño y a última hora de la tarde entraba ayer al agua en el Rip Curl Pro Zarautz. Veinticuatro horas antes estaba compitiendo en Trestles, a una hora al sur de Los Ángeles, en la séptima prueba del circuito WCT. Bruce Irons le cerró el camino en California y Aritz optó por abrir la 'vía Zarautz'.
El cuadro de competidores del Rip Curl Pro Zarautz no admitía más modificaciones. Poco importaba que Aritz Aranburu quisiera participar en su campeonato, que sea un surfista del WCT o que sea el vigente ganador de la prueba. No se permitiría realizar excepción alguna. Sólo existía una posibilidad: que el wildcard (invitado) Mario Azurza cediera su sitio a Aritz Aranburu en la ronda de noventaiseisavos.
La palabra la tenía Mario. Para él era todo un honor defender una de las invitaciones que había concedido la marca patrocinadora del evento. Era su campeonato. La imagen del cartel anunciador. Protagonista en casa. Y emparejado en su manga ante uno de sus ídolos: David Weare. Pero «a un amigo como Aritz no le podía hacer esa faena», confiesa. Como consecuencia le tocó competir desde la primera ronda y cayó eliminado.
Rip Curl, y en especial, uno de sus hombres fuertes en Europa, el donostiarra Iñigo Iraola, respiraba satisfecho ayer. A su factura de teléfono le crecerán unos cuantos euros por las innumerables llamadas que tuvo que hacer en la noche del martes, pero su apuesta por hacer del Rip Curl Pro Zarautz una cita fija en el calendario ha tenido recompensa. Le ha puesto la guinda. «Queríamos agotar cualquier posibilidad para que el campeón del año pasado defendiera su corona y lo hemos conseguido», dice.
Crítico consigo mismo
Alrededor de 10.600 son los kilómetros que separan Trestles de Zarautz. Aritz partió desde Los Ángeles en la madrugada del miércoles y ayer por la tarde aterrizaba en Bilbao previa escala en Frankfurt, donde tuvo tiempo para conectarse a internet y ver en directo algunas de las mangas de ayer. «Leonardo Neves se ha salido en su manga», decía el zarauztarra.
El surfista de Quiksilver, Pukas, DC y Kirolgi durmió «mucho» en el vuelo de vuelta y también tuvo tiempo para analizar su actuación en Trestles. «Siempre soy crítico conmigo mismo y entiendo que he tenido fallos que debo evitar en las siguientes citas», asegura. ¿Qué fallos? «Quizás el saber qué táctica utilizar en cada momento de la manga». Aritz Aranburu no ha tenido suerte en Trestles. En su primera manga con Martínez y Damien Hobgood el mar dejó de bombear olas, y en la repesca con Bruce Irons «perdí la prioridad en un momento importante de la manga al ir a por una ola que finalmente no cogí».
¿Un punto de inflexión?
Cuatro pruebas le quedan a Aritz en el WCT: Hossegor, Mundaka, Santa Catalina (Brasil) y Hawaii. Él prefiere no hacer cálculos sobre las posibilidades que tiene de salvar una temporada marcada por la lesión de tobillo y rodilla. «Ahora estamos en Zarautz y no pienso más allá», asegura. Y no le falta razón. Si algo va a tener es el respaldo de los suyos.
Aritz Aranburu sentirá el cariño y, quién sabe, puede ser el punto de inflexión a la temporada. Un buen resultado en el Rip Curl Pro Zarautz -no digamos si consigue la victoria- le inyectaría una buena dosis de moral. «Voy a dar todo por mi parte. Sé que es difícil ganar porque el nivel de competidores es más alto que el año pasado, pero después del esfuerzo que han hecho para que participe espero responder».
Aritz podría debutar en competición a última hora de esta tarde si las mangas avanzan al ritmo que está programado o quizás haya que esperar a mañana por la mañana.